Editorial

Estimado Asociado:

Estamos cerrando un intenso año 2016, que nos deparó mucho trabajo y permitió el cumplimiento de metas que nos habíamos trazado al inicio del mismo. Estando casi al final, no podíamos dejar de entregarte un nuevo ejemplar de nuestra tradicional revista institucional, edición con la que despedimos el año 2016….

Para el Consejo Directivo no ha sido un año atípico, se han abierto nuevos y más frentes de trabajo que son principalmente legales/normativos y que se convierten en adicionales a los ya múltiples existentes.

En efecto, de una rápida revisión de la abundante normatividad que pesa sobre nuestro sector, entre el 2015 y 2016 solamente dos instituciones, OSINERGMIN y OEFA, han promulgado cerca de 12 nuevas normas que buscan mejorar la seguridad en los establecimientos, la conservación del medio ambiente, los procedimientos de aplicación de multas, la aprobación de nuevos formatos de presentación obligatoria, etc.

No ponemos en discusión los fines que esas instituciones y sus normas buscan, todo lo contrario. Sin embargo, no deja de ser preocupante que a esa extensa lista de normas se sumen aquellas que promulga SUNAFIL, la Municipalidad de Lima, las Municipalidades Distritales (una de ellas que pide expresamente identificar a los motociclistas que acuden a las estaciones de servicio a surtirse de combustibles….), aquellas emitidas por el Ministerio de Trabajo, INDECI, SUNAT, y recientemente INDECOPI aduciendo que en los paneles de precios confundimos al consumidor porque no se indica las unidades de medida de los combustibles que vendemos. Tema éste muy puntual y asociado a la propuesta de AGESP sobre la estandarización de las unidades de medida respecto de los paneles de precios que los establecimientos de venta de combustibles están obligados a exhibir. Por cierto, propuesta que la AGESP ha venido presentando en los últimos años sin mayor resonancia de parte de quienes deberían de normarlo.

Respecto de SUNAT, la disposición que obliga a los establecimientos de venta de combustibles a consignar las placas de los vehículos en los comprobantes de pago no es otra cosa que “endosarle” a éstos la facultad fiscalizadora que ésta debe de tener. Acaso se le ocurrirá que los playeros despachadores deban de pedir la tarjeta de propiedad como condición previa a la emisión de una factura?, nos volveremos fedatarios también???!!!, creo que llegamos al límite.

No vamos a citar cada una de las normas referidas por cuanto no entrarían en ésta página y tampoco es el fin de una revista convertirse en un resumen legal, y menos aún su editorial.

Sin embargo, no podemos dejar de expresar nuestra preocupación por la falta de un criterio único y transversal que involucre a las instituciones que deberían de reglamentar nuestro sector.

Nuestra institución está a disposición de las autoridades competentes a fin de poder trabajar una normativa única que regule nuestro sector, una normativa moderna, simple, de fácil compresión e implementación, no engorrosa, que ahorre costos y simplifique procesos y procedimientos, todo ello en beneficio del desarrollo de nuestro sector.

Señores del gobierno, estamos a la orden.

Desde aquí les deseamos los mejores éxitos, sea en lo empresarial como en lo personal, a todos nuestros lectores; que este año 2017, les traiga paz, salud y prosperidad a todos.

 

Renzo Lercari Carbone

 

Top